Crisis en Buenos Aires: La recaudación sufre su peor caída en una década y el comercio advierte que la situación es “peor que en 2001”
La recesión económica golpea con fuerza las arcas del Estado bonaerense y asfixia al sector comercial. La caída del consumo masivo arrastra al IVA y genera un escenario crítico en los municipios.
La época de “vacas flacas” se consolidó en la provincia de Buenos Aires. El impacto de la crisis no solo se siente en el bolsillo de los ciudadanos de a pie, sino que ya afecta de manera directa la estructura del propio Estado bonaerense, que atraviesa una crisis recaudatoria inédita en casi una década. En paralelo, desde el sector comercial y empresarial lanzan una alarmante advertencia: la actividad está “peor que en 2001”.
Esta realidad es el reflejo directo de la caída en los ingresos nacionales, en consonancia con el fuerte ajuste practicado por el gobierno de Javier Milei. La política oficial de “enfriar” la economía y congelar los salarios para contener la inflación, sumada a la apertura de las importaciones, terminó derivando en una fuerte retracción de las ventas minoristas y de la actividad industrial.

El desplome de la recaudación: Radiografía de una economía enfriada
Las cifras oficiales encienden las alarmas en el Ministerio de Economía provincial. Según detalló el ministro Pablo López, la recaudación tributaria nacional acumula una caída del 5% en lo que va de 2026. Salvo por el efecto positivo del impuesto a las ganancias en 2025 respecto de 2024, el resto de los tributos registraron números menores que un año atrás.
El termómetro más claro de la crisis es el Impuesto al Valor Agregado (IVA), directamente ligado al consumo de la gente:
- 7 meses consecutivos de contracción interanual en el IVA.
- Caída de más del 8% en mayo de 2026 respecto al mismo mes de 2025.
“La actividad sigue debilitada en todo el país, con pocos ganadores y muchos perdedores. La baja recaudación expone una dinámica viciosa que también perjudica a provincias y municipios”, alertó el ministro López.
El peor arranque desde 2017
Por su parte, el titular de la Agencia de Recaudación Buenos Aires (ARBA), Cristian Girard, confirmó que la recaudación impositiva bonaerense tuvo “el peor inicio de año desde 2017”, si se exceptúa el período extraordinario de la pandemia de COVID-19.
Alarma comercial: “Ya no rinde apostar al consumo interno”
En las calles del territorio bonaerense, la crisis fiscal se traduce en persianas bajas. El presidente de la Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires (FEBA), Alberto Kahale, fue contundente al comparar este escenario con la crisis de principios de siglo: “Estamos peor que en 2001”.

El fenómeno viene acompañado de una precarización del sector comercial por supervivencia:
- Cierre de locales tradicionales: Negocios de indumentaria masculina y femenina se ven obligados a cerrar sus puertas por la falta de ventas.
- Refugio en el sector alimentario: Esos mismos comerciantes intentan reconvertirse abriendo espacios de comida al paso o panaderías, apostando a lo mínimo e indispensable que la gente consume en el cotidiano.
El pesimismo se extiende al interior provincial
La recesión no es un fenómeno exclusivo del Conurbano; se repite con igual dureza en distintas regiones de la provincia.
Un informe del Centro Regional de Estudios Económicos de Bahía Blanca (CREEBBA) analizó el bimestre marzo/abril y determinó que las ventas en los comercios cayeron cinco puntos porcentuales. El estudio, que relevó datos de localidades como Bahía Blanca, Coronel Dorrego, Coronel Pringles, Puan, Saavedra y Punta Alta, reflejó un denominador común entre los empresarios de la zona: un profundo pesimismo respecto al rumbo de la economía para los próximos meses.
